Con el SEO programático creas páginas a escala a partir de una fuente de datos: por ciudad, por marca, por producto. Funciona si cada página tiene algo propio que decir. Si no, Google lo llama spam.
En el SEO programático no haces cada página a mano. Combinas una plantilla con una fuente de datos. Piensa en una página por cada municipio donde trabajas, por cada marca de coche que compras o por cada destino que ofreces. Cada página apunta a su propia búsqueda, como “vender mi Volkswagen” o “reparación de tejados Murcia”.
La ventaja es clara: puedes responder a muchas búsquedas en poco tiempo. El riesgo también: si la plantilla hace todo el trabajo y los datos no añaden nada, acabas con cien páginas que dicen lo mismo.
La política de Google contra el spam menciona dos cosas que aquí casi siempre entran en juego:
La prueba es sencilla: ¿quien llega a esta página aprendería algo que no está en las demás? Si no, la página no debería existir.
Cómo lo hacemos
Las páginas de servicio, de ciudad, de marca y las guías son tipos de página distintos, cada uno con su propia pregunta.
Primero rellenas un briefing en línea sobre tu empresa, tus servicios y tu zona. Después viene un estudio de palabras clave.
Una página pilar enlaza con las páginas de una serie. La máquina puede mantener cada día, de forma automática, esos enlaces y los enlaces entre páginas relacionadas.
Aunque sean cien páginas, la IA escribe cada texto con las mismas reglas: cifras solo a partir de tus datos, sin experiencia inventada y con frases de arranque variadas en páginas parecidas.
Cuéntanos qué series de páginas necesita tu mercado. Vemos juntos dónde hay suficiente contenido propio que contar.